Doglife

Bienvenidos a la vida perra

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Nombre: Miguel Morales
Lugar: Castro del Río, Córdoba, Spain

Gordo, barbudo, depresivo y amigo de sus contadisimos amigos y un poco uraño con el resto. Escribe y dibuja un poco. Tiene el inmenso orgullo de pertenecer al grupo musical avantgard TWL

jueves, septiembre 22, 2005


A veces pienso que no es tan solo un sueño más


Cuando Randolph Carter cumplió los treinta años, perdió la llave de la puerta de los sueños. Anteriormente había compaginado la insulsez de la vida cotidiana con excursiones nocturnas a extrañas y antiguas ciudades situadas más allá del espacio, y a hermosas e increíbles regiones de unas tierras a las que se llega cruzando mares etéreos. Pero al alcanzar la edad madura sintió que iba perdiendo poco a poco esta capacidad de evasión, hasta que finalmente le desapareció por completo.

La llave de plata
del Ciclo de aventuras oníricas de Randolph Carter
de H.P. Lovecraft


Anoche
soñé que
en un estudio de radio
mataron a
mucha gente
y había que volver a utilizarlos.
Los pasillos
sangre seca sobre
las baldosas blancas.
Miedo.
ÑÑÑ

Rodaban películas
pero los muertos no salían
ni los que aún no habían nacido
y lo que tenía que ser verde
estaba seco, amarillo
desmenuzado.
Había una habitación de tránsito…
todos en fila
pasábamos
yo era de los vivos.
Todo estaba frío menos el estudio.

ÑÑÑ

Esta tarde también viajé
por lo onírico
como un Randolph Carter
amateur.
Yo estaba en un libro,
que ya había leído.
Nevaba
los niños pasaban frío
hambre
aunque algunos eran ricos
e iban con trineos
y abriguitos con pieles en el cuello.
Mi amigo era un niño,
Marco, el que busca a su mamá.
Esta vez sus padres vivían con él
eran jóvenes, simpáticos, amables
conmigo.
Estábamos en un bar y yo recordé
preguntándome:
¿Cómo pueden estar tan contentos
si van a morir esta tarde?
Claro, ellos no lo sabían
pues no habían leído el libro
como yo.
Me fui de allí
a un supermercado.
Solo compré leche y pan de molde.
Lloraba como no había llorado nunca.
Llore por los padres de Marco
por todos los padres muertos
en mitad de la nieve
con una bolsa del Mercadona
llena de pan y leche.
Los niños estaban con sus trineos.
Empezó a nevar de nuevo
.